Me convertí en revolucionario sin ser de Izquierda

Soy un joven de pensamiento progresista, con sueños de ver una patria prospera y de oportunidades, en mi natal Honduras. Desde que hemos tenido tantos problemas sociales a causa de el golpe de estado en el 2009 decidí no ser un simple observador de la política nacional, sino, me adentre en ese espacio ya que a causa de los pleitos políticos la pobreza social, el desánimo y la muerte crecen día a día en mi país. Me he guiado por el amor a mi patria, a mi pueblo y he decidido luchar, motivar y emprender muchos grupos de oposición a las políticas gubernamentales, anteponiendo el interés colectivo me he dado cuenta, que puedo exigir desde cualquier ideología mis derechos, si soy consciente, si practico la honestidad y si me harto de la corrupción y el robo de los funcionarios públicos. Yo respeto la propiedad privada, lo que no respeto son las componendas en privado a las que llegan los funcionarios y empresarios para desangrar al pueblo y evitar pagos de impuestos o para lograr contratos amañados donde lo que menos importa es la calidad o siquiera la ejecución de los mismos, ya que esos contratos muchas de las veces ni siquiera son realizadas las obras que allí se firman y lo único que se cumple es el pago del gobierno, donde lo que realmente se efectúa es un pago de favores políticos. Me he hecho revolucionario sin ser de izquierda, porque he podido ver que también en la izquierda hay inmensidad de tratos fuera de la ley. Viva la revolución.